Los museos temáticos, los centros de visitantes de los parques naturales, los "árboles singulares" y la recién estrenada "Ruta del Corcho", en Portugal, ponen de manifiesto el interés turístico que despierta este producto natural. El corcho se produce en exclusiva en los países del entorno mediterráneo (Portugal, España, Francia, Italia, Marruecos y Túnez) y es un material reconocido históricamente por ser el cierre ideal para los vinos, sin embargo, en la actualidad tiene que hacer frente a la competencia de los tapones sintéticos. ¿Qué mejor manera de concienciar a los consumidores de la idoneidad del tapón de corcho para cerrar los vinos que darles a conocer en primera persona el origen de esta materia prima y su proceso de producción?

La última iniciativa puesta en marcha para sacar partido al gancho turístico de las áreas corcheras ha sido la creación de la "Ruta del Corcho", al sur de Portugal, en el Algarve, puesta en marcha por la Asociación del mismo nombre ("Ruta del Corcho"). La fase inicial de este proyecto prevé la creación, en un plazo de dos años, de un producto vacacional que estructure y articule los puntos de interés ambiental -montes y paisajes de alcornocales-, los centros de recursos especializados -documentación e investigación- y un centro de interpretación.

Otro atractivo turístico son los "Árboles Singulares", ejemplares de árboles que por sus características extraordinarias o destacables (tamaño, edad, historia, belleza, situación, etcétera) merecen una protección especial por parte de las administraciones públicas. Por ejemplo, en Extremadura, están la encina La Terrona y el alcornoque centenario de Valdelamatanza. El País Vasco también dispone del denominado "Alcornoque de Guetaria".

Sin embargo, el gancho turístico del corcho va más allá del propio entorno natural. Así, en las poblaciones donde la actividad corcho-taponera ha llegado a formar parte en alguna época de la historia del desarrollo socioeconómico del lugar, se erigen en la actualidad los denominados "Museos del Corcho". Destaca por ejemplo el Museo de Sãn Brás de Alportel, punto de referencia de la anteriormente citada, "Ruta del Corcho".

En Cataluña, se encuentra el Museo del Suro, ubicado en la localidad de Palafrugell. Éste, conserva, estudia y difunde de manera monográfica el patrimonio cultural y natural relacionado con el mundo del corcho.

Otra localidad eminentemente corchera, San Vicente de Alcántara (en Extremadura) se suma al gancho turístico y cultural del corcho y, según informa su alcalde, Gabriel Ramón Mayoral, se construirá en breve un Museo del Corcho en el municipio, en los locales de la antigua Cámara Agraria local, que ya cuenta con un denominado "Túnel del corcho", que muestra a los visitantes el proceso que sigue este producto natural desde que es sacado del alcornoque hasta que sale transformado en plancha o tapón en las diversas industrias sanvicenteñas.

En Portugal, destaca el Ecomuseo Municipal de Seixal, abierto con el objetivo de conservar, documentar, interpretar, valorizar y difundir los testimonios de los hombres y mujeres relacionados en la Historia de Portugal con el sector corchero. El Museo está abierto en las antiguas instalaciones reformadas de la fábrica de Mundet (1905-1988).