La Dirección General del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN) han firmado recientemente un acuerdo marco de Colaboración para el desarrollo de actuaciones de promoción turística y apoyo a la comercialización en los mercados internacionales de las "Rutas del Vino de España". El presidente de la Asociación, José Fernando Sánchez, explica a VIAVINUM los principales objetivos de este nuevo marco de colaboración.
- VIAVINUM.
¿Qué espera la Asociación de este convenio? - José Fernando.
Acevin trabaja con el Ministerio de Industria y Turismo desde hace tres
años. Primero trabajamos en la definición del producto, es decir, qué
es una "Ruta del vino" y cómo se organiza. Para ello, hemos hecho los
protocolos de funcionamiento, los modelos de implantación de un sistema
de calidad y la implantación de las rutas. Dentro del convenio con el
Ministerio estamos trabajando en quince rutas, más otras dos a parte.
En total existen 17 rutas del vino en España. Ahora mismo ya hay seis
certificadas por Acevin, pero esperamos que a finales de año sean diez.
Y el año que viene se certifiquen el resto. - V.V.
¿Cómo contempla el Convenio firmado la promoción internacional de las "Rutas del Vino de España"? - J.F.
Pretendemos localizar en las oficinas de turismo y en las
representaciones diplomáticas de España el producto "Rutas del Vino de
España" y ofrecer una imagen de marca común para todas a nivel
internacional y asegurar nuestra presencia en las ferias y en los
medios habituales de promoción turística. - V.V.
¿Qué peculiaridades o cualidades específicas tienen las "Rutas del Vino
de España" que las diferencie de otras rutas similares en otros países? - J.F.
Pretendemos ofrecer una imagen de un producto que está garantizado por
unos controles de calidad y que representa un segmento de oferta
turística relacionado con un perfil de turista medio-alto, que busca un
turismo cultural, y dentro de éste, el gastronómico. Está dirigido al
viajero que viene a España a hacer más cosas que tomar el sol e ir a la
playa, y que se interesa por conocer el patrimonio y las costumbres de
nuestro país. Permite generar una oferta turística en regiones que no
son habitualmente destino turístico, y también son una alternativa a
zonas que, teniendo mucho turismo de sol y playa, cuentan además con un
fuerte atractivo vinculado al vino. Por ejemplo, Cataluña cuenta con la
Costa Brava, como gran gancho turístico, pero las comarcas de interior
concentran una importante actividad vitivinícola de gran interés, como
la zona del Penedés. Se trata de que los turistas habituales hagan más
cosas que estar sólo en la playa. - V.V.
Las Rutas del Vino de España ¿son también un atractivo para el turista nacional? - J.F.
El turismo de interior es el primer objetivo de este producto
turístico. Es un producto que se adapta muy bien a los viajes cortos,
de fin de semana, de puente… No es un turismo de visita de un día. Al
definir una ruta incluimos la visita a bodegas, más monumentos, más
restaurantes,... incluye todo el territorio. Por ello, es un producto
dirigido al turista que hace viajes, que quiere vivir experiencias
nuevas, y que quiere conocer, además de las bodegas y el enoturismo, la
gastronomía y las tradiciones de cada territorio. 

