El
vino es un producto que nos ofrece múltiples posibilidades, y además de
conquistar nuestro paladar, sus bondades sirven también para regenerar
la piel o relajar nuestro cuerpo. Esta es la filosofía de la denominada
ampeloterapia, es decir, los tratamientos faciales y corporales basados
en los derivados de la uva y del vino para que el consumidor logre huir
del estrés y relajarse sumergido en el aroma de las uvas o del vino
tinto. Uno de los pioneros en proponer una
completa gama de tratamiento de vinoterapia a los visitantes fue el
Perelada Resort & Wine Spa. Este establecimiento, situado en el
castillo de la citada localidad gerundense aprovechó la tradición
vitivicola de la zona para que los clientes de su hotel de cinco
estrellas, puedan, además de impartir clases de golf en el complejo
aledaño, relajarse posteriormente en su spa, en el que el vino de las
propias bodegas del hotel tiene un papel muy destacado. Así, los
visitantes tienen la posibilidad de elegir entre un variado abanico de
tratamientos como el peeling corporal con pepita de uva, la denominada
"Flor de viña", es decir una mascarilla especial realizada con un tinto
de la variedad Merlot como base o un baño al vino de Cavas del Castillo
de Perelada. Otro de los sitios más recomendados
para los amantes de la vinoterapia es el Spa Premier de Madrid. La
visita a este balneario de la capital de España es un placer en todos
los sentidos: empezando por sus instalaciones, modernas, sencillas, con
paredes y suelos de sobria y elegante pizarra negra, aderezada con una
mágica iluminación, en donde se puede disfrutar de tratamientos para el
cuerpo y para el rostro. De toda la gama que ofrece el citado wine spa
destaca el tratamiento draff, una mascarilla a base de uvas prensadas
que purifica y nutre todo tipo de pieles, las exfoliaciones con
semillas de uvas y sales del mar Muerto o el hidromasaje sumergido en
una bañera de vino. Sin embargo, la moda por los resort
en general y la vinoterapia en particular está provocando que se
inauguren nuevos establecimientos dedicado estas actividades. Uno de
los proyectos más interesantes es el nuevo Centro de Turismo Rural La
Vida, que abrirá sus puertas en Ribera del Duero. La arquitectura de
este establecimiento sigue fielmente las constantes del Feng Shui
(viento y agua, en chino), que consiste en trasladar a los espacios y
habitaciones determinadas pautas que aíslen de campos de energía. El
centro contará con 17 habitaciones, instalaciones para tratamientos de
hidroterapia con cabinas de masajes, piscinas y bañeras, especializado
en vinoterapia, utilizado en terapias y masajes derivados de la uva, la
vid y el vino. Existen motivos para vincular al vino con este proyecto
innovador. Dentro del spa (‘salus per aquam’, salud por medio del
agua), la vinoterapia de este nuevo alojamiento pone una nota de color
y de calidad a la incipiente oferta de enoturismo en el Duero. Cuenta
con una sala de catas privada, cocina, restaurante y horno de asar,
además de todas las instalaciones habilitadas con cabinas para
hidromasaje, piscinas y bañeras. Y en la cuna española del
Enoturismo, en el corazón de La Rioja, se ha presentado recientemente
el Centro del Saber del Rioja, un establecimiento que estará enclavado
en el parque de "La Grajera", en el extrarradio de Logroño, y destacará
por su arquitectura integrada en el entorno tomando como punto de
referencia los viñedos. El proyecto estará integrado por cuatro
edificios unidos entre sí y coronados por cubiertas de acero, y que
albergarán cuatro áreas temáticas diferentes relacionadas con el vino:
la de Información del Destino Rioja; Espacio del Conocimiento; área de
Gastronomía; y la de Descanso y Relajación. En esta última zona es
donde se ubicará un pequeño hotel de 15 habitaciones con
"spa-vinoterapia", en donde se realizarán los tratamientos más
novedosos para conseguir que el viajero se sienta en contacto con la
naturaleza y con la tierra y el cansancio desaparezca al tiempo que el
vino cubre la piel del viajero.

