En pleno corazón de las Rías Baixas gallegas, el hotel NovaVila ha puesto el broche de oro al concepto de “Wine hotel” en nuestro país, dedicando la atención que merece el esplendoroso blanco albariño.
Ubicado en O Salnés, en Meis (Pontevedra), los hermanos Vilanova Peña abrieron las puertas hace escasos meses de este alojamiento en la que fuera la antigua hacienda familiar, convirtiendo en auténticos protagonistas el vino y el diseño. En NovaVila, se cata y comercializa el vino albariño que se elabora de forma tradicional en la bodega del propio hotel y se propician clases para degustar caldos de todo el mundo en un espacio especialmente pensado para la formación y el disfrute.
NovaVila consta de cinco mil metros cuadrados de terreno, en los que se ubican sus cinco habitaciones de matrimonio, la zona de catas, un área dedicada a tratamientos de vinoterapia a partir de uvas propias, la piscina y la bodega.
El espíritu del vino inunda todos los rincones de la hacienda, cuyas habitaciones se denominan según tipos de uva e incluso todos los productos de cortesía, propios de cualquier hospedaje, están elaborados a partir del mismo: geles y sales de baño, aceites de masaje, etc.
La selecta decoración de NovaVila, además de inspirarse también en el mundo enológico, funciona a modo de ‘showroom’, de manera que los huéspedes que estén interesados pueden adquirir cualquier pieza de las que se hallan a su alrededor.
Por todo ello, así como por sus exquisiteces gastronómicas, NovaVila ha sido elegido para formar parte de la firma Fine Wine Hotels, que exige a sus miembros elevados estándares de excelencia, tanto en el servicio ofrecido a sus huéspedes, como en sus instalaciones o en las materias primas utilizadas.
A este acreditado Club de Hoteles del Vino pertenecen ya otros alojamientos en nuestro país - como el famoso Hotel Marqués de Riscal, en Álava- que cuentan con bodega de producción propia, o bien, con una amplia y cuidada selección de vinos que ofrecer a su clientela.
Los
alojamientos de Fine Wine Services suelen estar ubicados también en
zonas vitivinícolas, disponen de zonas destinadas a la venta de vinos y
artículos relacionados, y ponen todo su esfuerzo en que sus servicios
de restauración sean de primera calidad.
Este es el caso también de algunas de las instalaciones de Haciendas de España enmarcadas en señoriales fincas, como Hacienda Zorita, en Salamanca, o Hacienda Abascal, en plena milla de oro de la Ribera del Duero vallisoletana. En Los Arribes del Duero también podemos encontrar Hacienda Unamuno, con cuatro exclusivas habitaciones para los amantes del enoturismo y la tranquilidad.
Para quienes prefieran las zonas de costa, la naturaleza y el golf, la región del Alt Empordá les reserva las instalaciones del Hotel Golf Perelada, en Girona.
Y por supuesto, la prestigiosa Rioja no podía prescindir de hoteles enológicos de la máxima categoría reservadas al alma de sus vinos, comoLa Hospedería del vino, en Abalos, un pequeño pueblo horadado de casas solariegas blasonadas, ermitas románicas, guardaviñas y lagares rupestres.

