El
vino ofrece mil y una posibilidades, y disfrutar de su intenso aroma y
sabor en una copa sólo es una de ellas. Para los amantes de este caldo,
nada mejor que hospedarse en los hoteles que han construido muchas
bodegas, establecimientos exclusivos que son una auténtica delicia para
los amantes del buen comer y buen beber. Suele tratarse de alojamientos con
un número reducido de habitaciones, cuidados al detalle, muy bien
decorados, con una estrecha relación con el entorno y que cuentan con
un restaurante en el que se podrá acompañar los vinos de la casa con
unas sabrosas viandas. Una plena inmersión en el mundo del vino, que
permitirá al visitante olvidar el ruido, el cansancio y el estrés por
unos días. La mayor parte de las ofertas se
concentran en las zonas de Rioja, Ribera del Duero y Rias Baixas. Por
ejemplo Bodegas Palacios, en la Rioja, fue una de las pioneras en su
zona en habilitar el edificio donde reposaban las barricas en un
magnífico hospedaje para los amantes del vino. Así, en la década de los
noventa se creó el "Hotel Bodega Don Cosme Palacio", un establecimiento
con 13 cuidadas habitaciones cuyos nombres corresponden a diferentes
variedades de la uva siendo la suite la tempranillo, un restaurante y
un jardín de invierno, todo decorado con motivos de la vid y el vino. En la zona de Ribera del Duero
destaca el Hotel Torremilano, un acogedor establecimiento de cuatro
estrellas propiedad de las Bodegas Peñalba López. La bodega, cuya
tradición vitivinícola se remonta a 1903, es una de las pocas que
rompiendo la tradición castellana, posee la bodega y los viñedos juntos
y al lado el hotel. Y mucho más al oeste, entre cepas
dispuestas en muros abancados pertenecientes a la Denominación de
Origen Rias Baixas se encuentra el Pazo de Almunia, una construcción
que data del siglo XVII y que actualmente es un pequeño hotel de
turismo rural con diez habitaciones. Aunque en este caso la vinculación
del vino con el hospedaje ha surgido en sentido contrario al habitual
puesto que el principal objetivo del establecimiento es albergar a
visitantes, también han construido un lagar donde los mismos
propietarios elaboran un vino que se comercializa tanto dentro como
fuera de España. Y frente a tanta tradición se
presenta una gran novedad en el panorama español del enoturismo con la
apertura en el próximo mes de septiembre en Elciego de la Ciudad del
vino de Marqués de Riscal. En el recinto de una de las bodegas más
antiguas de Rioja se albergará un hotel de lujo con 43 habitaciones,
cada una de ellas con un diseño diferente, una sala de catas, un museo,
un restaurante de lujo y un spa de vinoterapia. Una ciudad de diseño
donde los amantes del vino podrán descubrir todos los placeres de los
caldos de La Rioja.

